Un vistazo al futuro: los trabajos que vienen
Policía de modificación del clima. Controlador de datos basura. Supervisor de cumplimiento de cuarentenas. Cirujano para el aumento de la memoria. No son los personajes de una película de ciencia-ficción: son empleos que se contarán entre los más importantes en un futuro próximo. Dentro de muy poco, los niños ya no querrán ser médicos o policías: su sueño será convertirse en nano-médicos o arquitectos espaciales.
Los avances tecnológicos, que se suceden en nuestros días de un modo vertiginoso, y las nuevas necesidades de una humanidad en proceso de transformación debido a la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación propiciarán la aparición de nuevas profesiones que hasta ahora parecían surgidas de la fantasía más disparatada. El Ministerio de Industria e Innovación británico, preocupado por saber a qué sectores deberá dirigir sus esfuerzos ulteriores, encargó un informe a la consultora Fast Future para determinar los nuevos trabajos que irían apareciendo en las próximas décadas. El resultado es ‘Shape of Jobs to come’, un texto en el que se recogen las 20 profesiones que tendrán más demanda dentro de dos décadas. La aparición de estas nuevas tareas está propiciada por tres factores: el cambio climático, el desarrollo científico y la universalización del uso de las TIC.
Debido a los efectos de la acción de la humanidad sobre el medio ambiente, será necesaria la creación de nuevos perfiles profesionales, como la ya citada policía de modificación del clima, que se ocupará de evitar que las nubes sean “robadas”, una práctica que ya se produce en nuestros días. En este área también serán muy valorados los desarrolladores de vehículos alternativos, los especialistas en revertir el cambio climático, una utopía que se convertirá en un hecho gracias al progreso de la ciencia, los agricultores verticales, que desarrollarán campos de cultivo en las fachadas de los rascacielos de las megalópolis, o los granjeros de especies transgénicas.
El imparable desarrollo en el campo de la medicina dejará obsoletas las técnicas de intervención quirúrgica que hoy nos parecen avanzadísimas. A los ya mencionados supervisores de cumplimiento de cuarentenas, nano-médicos, que desarrollarán dispositivos de escala molecular para tratar las dolencias más diversas, y cirujanos para el aumento de la memoria se suman los fabricantes de órganos corporales: en 20 años, casi cualquier parte del cuerpo podrá ser sustituida por una prótesis completamente funcional. Relacionados con la salud pública, deberemos recurrir a los consultores de bienestar en la tercera edad, ya que el progresivo envejecimiento de la población será más acusado dentro de dos décadas.
El continuo avance de la ciencia y la tecnología llevará a la humanidad a mirar hacia las estrellas, acarreando la aparición de los arquitectos espaciales, así como los guías y pilotos que desarrollarán su actividad fuera de la atmósfera terrestre. También serán muy frecuentes los especialistas en ética para la nueva ciencia, una figura que se encargará de resolver los conflictos éticos que planteen los avances científicos.
Según el informe, el uso masivo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación también supondrá el advenimiento de casi una decena de nuevas profesiones, como los abogados virtuales, los gestores de profesores virtuales, que se encargarán de desarrollar avatares destinados a la formación online, los controladores de datos-basura, que eliminarán nuestras huellas digitales para que no puedan ser robadas, los brokers de tiempo, que negociarán con el tiempo de las personas como si se tratase de una moneda de curso legal, los organizadores de desorden virtual, que se encargarán de mantener siempre ordenada la miríada de perfiles en redes sociales de los que dispondremos los internautas, los gestores de marcas personales, relaciones públicas que actuarán principalmente en Facebook, Twitter, etc, los trabajadores sociales de las redes sociales, que prestarán ayuda psicológica a aquellos internautas que desarrollen adicciones o traumas causados por la interacción en la web 2.0, y los expertos en microdifusión de contenidos, que adaptarán la información y la publicidad a micro-audiencias, susceptibles de ser localizadas gracias a las TIC.
Pero no habrá que esperar 20 años para que las TIC sean el origen de nuevos y atractivos perfiles profesionales, que ya empiezan a ser incorporados a las empresas españolas. Entre los más conocidos, según Iberestudios, están el de experto en SEM o SEO, la figura del Community Manager o el ya imprescindible webmaster. Otras profesiones que se vislumbran en el horizonte y que han llegado para quedarse son las relacionadas con la telefonía móvil, como los ingenieros y desarrolladores de teléfonos y aplicaciones móviles, o, íntimamente ligados a esta tarea, los técnicos de comunicaciones móviles, que se encargan de diseñar redes móviles e inalámbricas, y los técnicos de redes privadas, que implementan estas mismas redes para empresas o instituciones. Más próximos a internet se encuentran los ingenieros, tanto de contenidos online como de e-learning, que diseñan los contenidos de una página o de un curso de formación online, los webgardeners, que se encargan de actualizar los contenidos web, los especialistas en protección de datos personales, una de cuyas ramificaciones futuras podría ser la de los mencionados controladores de datos basura, los ingenieros para el acceso universal, que trabajan para que las TIC sean accesibles para todo el mundo, y los ethical hackers, que, aunque también suenen a ciencia ficción, ya son contratados por algunas empresas. Su tarea consiste en explorar las vulnerabilidades de un sistema informático, tal y como haría un hacker si quisiese dañarlo. Aunque, en esta ocasión, para resolver el problema en lugar de causarlo.
De todas formas, los empleos con mayor futuro en España siguen siendo bastante más comunes que los listados en el informe ‘A shapes of Jobs to come’. Según el informe de febrero de 2011 de la consultora Adecco Professional, algunos están ligados a las TIC, como el de ingeniero de telecomunicaciones, una profesión muy en boga desde hace unos años que sigue siendo una de las más cotizadas. La profesión más demandada con diferencia es la de comercial, a la que le sigue la de gestor de grandes cuentas, o Key Account Manager. Nuestro país también necesita ingenieros especializados en energías renovables, cuyos puestos de trabajo han aumentado un 235 por ciento en la última década, analistas financieros, imprescindibles para las empresas que deseen establecer un plan de negocio adecuado a la situación económica actual, y médicos de familia, debido sobre todo al envejecimiento de la población, el más acusado del mundo sólo por detrás del de Japón.
Por supuesto, tanto empleo futurista desbancará a profesiones con solera. Muchos oficios se han visto arrinconados en los últimos años y algunos han terminado desapareciendo, principalmente debido al uso masivo de las TIC. Entre ellos, se pueden contar los telegrafistas, los lecheros, los repartidores de hielo o los mecanógrafos. Otros trabajos que peligran son el de agente de viajes, ya que en la actualidad, un viaje puede organizarse rápida y cómodamente a través de internet, los encargados de inventario, sustituidos por la cada vez más común informatización de los controles de mercancías de las empresas o instituciones, o los telefonistas, que no serán necesarios gracias a las tecnologías de reconocimiento de voz y al correo electrónico, cada vez más utilizado, que podría desbancar al teléfono.
Fuente: Red.es